Cortar vídeo en clips con FFmpeg
Qué hace esta herramienta
Un divisor de vídeo toma un único archivo y genera uno o varios clips más cortos a partir de él, sin volver a grabar ni abrir un editor de escritorio. Dispones de tres modos de corte. Recortar conserva un solo tramo entre un tiempo de inicio y otro de fin, y descarta el resto. Dividir reparte todo el archivo en un número fijo de segmentos de igual duración. Marcas de tiempo te deja colocar tus propios puntos de corte, de modo que cada clip resultante puede tener una duración distinta. Admite archivos MP4, WebM y MOV de hasta 500MB, y los clips de salida se escriben en MP4 para reproducirse en una amplia gama de dispositivos.
Cuándo conviene usarla
Recurre a Recortar cuando solo quieres un momento: lo mejor de una retransmisión larga, una única respuesta de una entrevista grabada o la introducción eliminada de una grabación de pantalla. Dividir es la vía rápida para partir una clase o un seminario web en trozos iguales, ya sea por límites de subida o para verlos por capítulos. Marcas de tiempo encaja con cualquier contenido de estructura irregular: un partido con varias jugadas, un concierto con varias canciones o un tutorial donde cada paso merece su propio archivo. Como el corte ocurre en tu propio equipo, las grabaciones personales de gran tamaño no tienen que subirse primero.
Ejemplo: tres formas de cortar una grabación
Imagina un MOV de 40 minutos de una partida del que quieres las tres mejores jugadas. Carga el archivo y cambia al modo Marcas de tiempo. Desplaza la vista previa hasta el inicio de cada jugada, añade un punto de corte y repite. La herramienta indica cuántos segmentos crearán esos puntos y, a continuación, FFmpeg codifica cada uno. Si en cambio solo necesitaras el archivo partido en cuatro piezas iguales para respetar un límite de subida, el modo Dividir con cuatro segmentos lo haría de una sola pasada, y verías la duración exacta de cada parte antes de confirmar.
Notas y casos límite
El motor es ffmpeg.wasm, una compilación en WebAssembly de FFmpeg que decodifica, corta y vuelve a codificar el material usando la memoria de tu propio ordenador. Los archivos muy largos o de alta resolución son la principal limitación: un clip que supere la memoria disponible puede fallar, así que una fuente más corta o de menor resolución ayuda. Revisa la sincronización en la vista previa antes de procesar, porque cada punto de corte queda justo donde lo colocas, al segundo. La salida es MP4 sea cual sea el contenedor de entrada, lo que mantiene los clips reproducibles en móviles, editores y plataformas de subida sin un paso de conversión adicional.