Entender los timestamps de Unix y las fechas legibles
Qué hace este conversor
Un timestamp de Unix cuenta los segundos transcurridos desde la época Unix: la medianoche UTC del 1 de enero de 1970. Al ser un único número entero resulta compacto e inequívoco para guardar un instante, pero a simple vista no dice nada. Esta herramienta cubre ese hueco en ambos sentidos: pega un valor como 1700000000 y obtienes la fecha y hora correspondientes; escribe una fecha y obtienes su timestamp. La detección de entrada averigua por sí sola si has introducido un número o una fecha, así que rara vez tienes que indicárselo.
Mientras escribes, un panel de detalles muestra el tipo de entrada detectado, la unidad que ha elegido y el instante resultante, de modo que puedes verificar el resultado en lugar de darlo por bueno sin más.
Cuándo utilizarlo
Las marcas de tiempo aparecen por todas partes en el software: líneas de log, columnas de base de datos, la fecha de caducidad (exp) de un JWT, respuestas de API o registros de cron suelen guardar el tiempo como un entero de época. Cuando depuras por qué caducó un token o cuándo ocurrió realmente un evento, convertir ese entero en una fecha real es la vía más rápida para entenderlo.
El camino inverso es igual de frecuente. Si una API espera un timestamp en una consulta from/to, o una prueba necesita un valor de época fijo, puedes introducir una fecha legible y copiar el entero directamente.
Ejemplo: una conversión
Toma 1700000000. Interpretado como segundos, corresponde al 14 de noviembre de 2023 a las 22:13:20 UTC. Cambia la zona horaria a Seúl (KST) y ese mismo instante se lee como el 15 de noviembre de 2023 a las 07:13:20: el momento no se mueve, solo cambia la etiqueta del reloj de pared. Pulsa Hora actual para insertar el valor de época del momento y conviértelo para comprobar que la herramienta y el reloj de tu sistema coinciden.
Notas y casos límite
La trampa más habitual es confundir segundos con milisegundos. El Date.now() de JavaScript y muchas API web devuelven milisegundos (hoy, 13 dígitos), mientras que las herramientas Unix y las bases de datos suelen usar segundos (10 dígitos). Un valor leído en la unidad equivocada cae unos 50 años fuera, así que fija la unidad de forma explícita cuando la detección automática sea ambigua. La salida puede darse en ISO 8601 (2023-11-14T22:13:20Z) para el intercambio entre máquinas o en un formato local legible. Y recuerda que los timestamps están anclados a UTC: la fecha que ves depende de la zona horaria que elijas, no de dónde provenga el número.