Redimensionar imágenes: píxeles, porcentaje, preajuste o proporción
Qué hace esta herramienta
Redimensionar una imagen consiste en cambiar sus dimensiones en píxeles. Aquí tienes cuatro formas de indicar el nuevo tamaño: escribir el ancho y el alto exactos en píxeles, escalar según un porcentaje del original, elegir un preajuste pensado para una plataforma concreta o fijar una proporción como 16:9 o 1:1. El redibujado se realiza con el lienzo HTML5 Canvas y el resultado se vuelve a codificar en JPEG, PNG o WebP para que descargues un archivo adaptado a donde lo necesites.
Cuándo conviene cada modo
El modo por porcentaje es ideal cuando solo quieres una copia más ligera: reducir una foto de 4000 px al 40 % suele bastar para enviarla por correo o publicarla sin arrastrar varios megabytes. El modo por píxeles encaja con requisitos estrictos, como una cabecera que debe medir exactamente 1200 de ancho. Los preajustes cubren esos tamaños que las plataformas cambian sin avisar —fotos de perfil, miniaturas, portadas— para que no tengas que memorizarlos. Y el modo por proporción sirve para ajustar el encuadre a 16:9 o dejar la imagen cuadrada en 1:1.
Un ejemplo concreto
Imagina una foto de móvil de 3024×4032 que un formulario solo acepta hasta 1080 px de alto. Cambia al modo por píxeles, deja marcada la opción de mantener la proporción y pon 1080 en el alto: el ancho se rellena solo en 810, así nada se estira. Elige WebP con una calidad cercana al 80 %, pulsa redimensionar y el panel te muestra las nuevas dimensiones, el tamaño reducido y cuánta compresión has ganado antes de descargar.
Detalles y casos límite
Mantener la proporción es el interruptor que evita rostros achatados y logotipos deformados; desactívalo solo cuando busques a propósito una forma fija sin importar el original. Ampliar por encima de la resolución original no recupera un detalle que nunca se capturó, así que agrandar una imagen pequeña se verá borroso: donde la herramienta brilla es al reducir. El control de calidad afecta sobre todo a JPEG y WebP, equilibrando el peso del archivo frente a los artefactos visibles, mientras que PNG se mantiene sin pérdidas y es la opción adecuada para capturas, logotipos o cualquier cosa con bordes nítidos o transparencia.